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Lunes, 13 Noviembre 2017 18:31

BOCATAS DE NUESTRA INFANCIA (PARTE 1).

 

    CHORIZO, NOCILLA, SALCHICHÓN, QUESO CON MEMBRILLO...Y LA DE HAMBRE QUE HAN QUITADO.

 

    ...Porque la merienda era casi la comida más importante del día. Cuando salíamos del cole teníamos que reponer energías. Aún quedaba mucho dia y actividad por delante, había que aprovechar al máximo el tiempo. Entre las 17:30 y las 18:00 millones de bocas infantiles comenzaban a masticar sin parar. Los bocadillos llegaban para salvar nuestra hambre interminable. Unos dias se disfrutaban más que otros dependiendo de lo que tocaba en suerte, escondido en el medio del bocata. 

   Los reyes eran los de embutido: salchichón, chorizo (Revilla por supuesto), mortadela, chopped, jamón serrano, jamón York. Eran muy socorridos. Las madres siempre los tenían de mano porque aportaban muchas proteínas.

   Y un clásico de toda la vida: el queso con membrillo. Muy habitual en las meriendas sesenteras y setenteras fue decayendo con el tiempo. El membrillo de Puente Genil (Córdoba). ¿Os acordáis de aquellos envases de lata con esos dibujos y colores que después se aprovechaban comos costureros o galleteros?, aunque posteriormente ya se vendían al corte en los supermercados o en envases de plástico sin tanto encanto. Para hacerlo más apetecible se crearon membrillos con sabor a ciruela, melocotón, fresa y con esos colores tan llamativos (verdes, rojos, naranjas). Buena mezcla con queso manchego o mejor aún con el gallego queso de tetilla y su deliciosa cremosidad. Y para comodidad los quesitos en porciones que se podían untar en el bocadillo o comerlos directamente. Sobre todo "El Caserio" (de el Caserío me fío nos decía su publicidad) y "la vaca que ríe". Todo un ritual abrir esa caja  redonda y esos triángulos de rico queso.

   Pero tal vez los preferidos por casi todos los chavales eran los derivados del cacao: el chocolate y la nocilla. Al principio los bocatas de chocolate eran algo extraordinario hasta que se fueron popularizando. Negro, con leche (Nestlé extrafino, un gran vaso de  leche en cada tableta) o el chocolate blanco como "Milkibar" también de Nestlé (una bomba de azúcar) que tenía muchos adeptos. Recordaréis chocolates como "La campana" de Elgorriaga, "Dolca" de Nestlé, marcas como Trapa, Zahor, Suchard, Valor, La Perfección.

   Pero la estrella más deslumbrante en los 70 y 80 fue sin duda la crema de cacao para untar y el rey absoluto sin nadie que le hiciese sombra en su reinado fue NOCILLA (que merendilla). Fabricada desde 1967 por la española Starlux (si, la del caldo) con unas campañas de publicidad importantes y constantes a lo largo del  tiempo y presentando este novedoso producto en anuncios de televisión haciendo ver a los padres que su composición era de lo más natural con el eslógan: "leche, cacao, avellanas y azúcar ¡Nocilla!" que se acompañaba una música sencilla y pegadiza que se hizo muy familiar arrasando en la publicidad de  la época: "Estos son los hombres fuertes de Nocilla, fuertes alegres y deportistas, llenos de vida y de energía...". Hasta nuestro querido Epi protagonizó un anuncio de tv con este producto.

   También recordaréis que se prensentaba con 2 sabores: el vaso con etiqueta roja era de crema negra y el de etiqueta azul era mixto, la mitad negro y la mitad blanco. Al final se mezclaban los 2 sabores y quedaba una crema de color castaño igual de sabrosa. Y seguro que en algún rincón de la casa de nuestros padres aún queda algún vaso de nocilla. Nuestras madres ya reciclaban cuando este término aún no estaba de moda. Y como siempre que hay un dominador aparece otro producto que intenta destronar al rey. En este caso fue el Pralín aunque con menos éxito. Y también aquel híbrido llamado Tulicrem.

      ¿Y que decir de los bocatas de mantequilla y margarina?. Fáciles de preparar cuando no había otras cosas. Por supuesto cubiertos de azúcar. Súper sabrosos pero una bomba de dulces grasas saturadas. Imaginaros como acabaríamos si tenemos que comer en la actualidad uno de estos. No importaba, éramos unos expertos en quemar todas las calorías que absorvíamos. Recuerdo la marca Tulipán sobre todo porque creo que todos coincidíamos en que sus anuncios eran de los más odiados, helicóptero incluido. Aquí os dejo el sketch de Martes y 13 parodiando este anuncio de tv: "Julipán en bocadillo". Al margen del éxito de Tulipán otras marcas intentaban también "untar" el mercado: Flora, Arias, Natacha, Artúa, Kraft, Larsa, Central lechera  Asturiana.

 

   Y siguiendo con lácteos otra bomba: los bocadillos de leche condensada "La Lechera". Un auténtico placer para los sentidos, pocas veces estaremos tan cerca del paraíso. Exquisita sobre todo tomándola fría de la nevera (en tubo o en lata). Aunque siempre se escuchaban los quejidos maternos: ¿Pero sólo queda esto?. ¡Pero si ayer estaba casi llena!, seguido de un silencio total...

   Sigamos untando. Cierto éxito aunque no para todos los gustos, tuvo su momento el Paté de Foie Gras. Las marcas más vendidas: la catalana "La piara" con su tapa negra y con su canción "Patés la Piara más buenos que el pan" y la extremeña Apis. Posteriormente los tipos de paté se fueron ampliando (atún, sobrasada...).

   Y como los tipos de merienda y bocatas son casi tan numerosos e interminables como niños en un colegio pronto os dejaré la segunda parte de este artículo. Seguro que encontraréis aquellos bocatas que os faltan... id haciendo memoria. 

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Jueves, 14 Noviembre 2019 11:24

BOCATAS DE NUESTRA INFANCIA (PARTE 2).

 

 

            OTROS  BOCATAS, SANDWICHES  Y PASTELITOS...

           

             Terminando con los bocatas, quedan para el final los menos habituales en el recreo y en la merienda del cole. Son los bocatas delicatessen, aquellos que necesitaban una preparación acorde con su exquisitez si había suerte y tu madre los preparaba en casa el fin de semana o te los compraban en uno de los bares que tanto abundaban entonces . Estoy hablando de 2 cimas de la gastronomía española: los bocatas de tortilla de patatas  y los de calamares fritos.

 

             Aún hoy se me hace la boca agua  recordando el pan crujiente y el huevo de  la tortilla impregnando la miga al apretarlo. También se podía sustituirlo por tortilla francesa aunque no era igual. Y lo mismo de los calamares. Estos bocadillos sí que había que estrujarlos para reducir su tamaño y que entrasen en la hambrienta boca. No había nada mejor que disfrutar del aceite de oliva con el sabor  del calamar fusionándose con la  miga. En ambos casos lo habitual era comprarlo fuera de casa como algo extraordinario. 

             Ya en los 70´s apareció el pan de molde (Bimbo, por supuesto) como sustituto o complemento del bocadillo. La filosofía era la misma, de hecho se  podían comer sandwiches de todo tipo siempre untados con mantequilla o margarina para que resbalasen mejor (nocilla, jamón, queso, salchichón, mortadela con o sin aceitunas, paté...). Donde no podían faltar era en los cumpleaños. Era costumbre cortar el pan de molde en triángulos más pequeños;  Esos cumpleaños que en su mayoría se celebraban en casa para los amigos al salir de clase. Fácilmente podías juntar 10 ó más amigos gritando, jugando y corriendo por todas las habitaciones de la casa.. Es que no había dinero ni costumbre de hacerlo fuera. Tranquila, mami, sólo serán 2-3 horas de nada. Eso era amor. 

             Como muestra de que nuestro país ¿avanzaba? aparecieron de repente hacia principios de los 70´s un nuevo tipo de merienda diferente: los bollos y pasteles industriales. Bimbo acertó de lleno con los Bony, Tigretón , Bucanero y Pantera Rosa. Pese a sus escasos valores dietéticos: azúcares, colorantes, natas, aceites de dudosa calidad, grasas saturadas (en esa época las grasas que se utilizaban en la fabricación de postres, galletas y demás eran de origen animal, no vegetal como ahora) estos pastelitos triunfaron. A los  niños nos fllipaban aunque la mayoría de las madres no fueran tan modernas y tuvieramos que conformarnos con los bocadillos de pan de toda la vida. También existía la opción de los Bimbollos de Bimbo, "Ricos bollos de leche y huevo para su recreo" que al igual que los bocatas y pan de molde se podían rellenar con lo que se quisiera. "Es que mi hijo me come muy mal, por eso se los llevo". Era  la justificación que algunas madres les  decían a otras cuando traicionaban los bocadilos pan de toda la vida.

             Posteriormente a estos apareció el Phoskitos que hizo competencia a los pastelitos de Bimbo. Otro los grandes alicientes de estos pastelitos eran los regalos que estaban dentro  del  paquete. Desde figuras de plástico, calcamonías (tatto´s se les llama ahora), cromos, aviones. Y como curiosidad recuerdo aquella ocurrencia de Bimbo intentando hacer del Bony un pastelito de verano. Se conservaba en el congelador y venía con un palo de plástico aparte que se  le incrustaba manualmente para poder comerlo como si fuera un polo. ¡Era el Bony Sicohiélico!. Uno de los anuncios de tv más aluncinantes jamás visto. Podéis verlo a continuación.

         Recuerdo también los Tunos aunque prácticamente no tuvieron mucha difusión. Los que si compitieron con los anteriores fue el Phoskitos "Regalos y pastelitos", así decía la publicidad. Aunque a mí los que me gustaban y a veces me lo daban en la merienda del colegio (si te quedabas a comer tenías asegurada la merienda a la salida de clase) era "Mi merienda" de Bimbo. Consistía en un bollo dulce con una chocolatina envuelta aparte dentro del paquete. Tenías que tomar una de las primeras decisiones importantes de tu vida: comerte sin dudar antes de nada la chocolatina o ser más paciente y racional e introducir la chocolatina dentro del bollo y comer conjuntamente ambos. 

   Pero no se puede dominar la galaxia eternamente. A principio de los 80´s aparece un bollo que triunfará de manera total poniendo en peligro la supremacía de Bimbo. Se comienzan a fabricar y comercializar los famosos Bollycao de la marca Panrico, eterna competidora de Bimbo. Algo tan simple como un bollo relleno de crema de chocolate (estilo Nocilla) dominó este tipo de productos. Se  consideraba más sano que los pastelitos y así lo quiso resaltar la publicidad de la  época con la música "Es la merienda que alimenta y más me gusta merendar". Y es que en el país de los ciegos el tuerto es el rey. Tanto fue el éxito que incluso saltó al lenguaje cotidiano. ¿Os acordáis a qué se le llamaba Bollycao?. Efectivamente, a aquellos chicos/chicas que estaba tan buenos que se les podría comer.

            Como curiosidad a principios de los 70´s aparecieron los famosos Donuts y su acertada publicidad ("Andá, los Donuts, andá la cartera") que se orientaban más bien hacia el  tentempié del recreo de las mañanas. Otra bomba de azúcar deliciosa. Siempre tuve un sueño: de mayor, cuando tuviese dinero y unos padres que no me vigilasen me comería un montón de ellos seguidos. Y es que los sueños, sueños son como decía Calderón de la Barca.

 

            Todo esto es el reflejo de nuestra gran variedad gastronómica. La merienda ni siquiera existe en otros paises. Da igual que ya no seas niño. Se sustituye la merienda por las cañas con tapa y ya está. Es que tomar la penúltima comida del dia cuando en otros lugares comienzan a cenar ...

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