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vuelvo al cole - Elementos filtrados por fecha: Noviembre 2017

 

   ANAYA, SANTILLANA, SM, EDELVIVES...

 

 

 

   Tal vez eran de los libros que menos apetecían leer y estudiar. Lengua y Literatura se considderaba una de las asignaturas importantes junto con Matemáticas, Sociales, Ciencias de la Naturaleza e idiomas desde que se instauró la EGB, el BUP y el COU a principios de los 70´s. Pero un autor fue el indiscutible: Fernando Lázaro Carreter (Zaragoza 1923-2004). Director de la  Real Academia Española, catedrático de Literatura por la Universidad de Salamanca. Si en EGB prácticamente copaba la mayoría de las ventas de libros de texto de Lengua y Literatura, en BUP y COU (con Vicente Tusón como coautor) sencillamente arrasaba. Millones de libros de texto vendió la Editorial Anaya gracias a éste profesor y al baby- boom. Que levante el dedo alguien que no haya estudiado con alguno de sus libros. Si alguien lo ha leventado es que sencillamente ha estudiado esta asignatura a distancia y desde Marte. 

   Se podría decir que los nacidos en los  60 y 70 e incluso los 80 hablamos y escribimos gracias a Lázaro Carreter. Que cada uno saque sus propias conclusiones comparando con la actualidad. Con el transcurrir de los años han ido cambiado las ediciones adaptándose a los tiempos, haciéndose más agradables a la vista, con más color, dibujos e infografías más y fotografías más intuitivas .  Durante casi 30 años nos han acompañado diariamente hasta que el nuevo siglo enterró definitivamente nuestra querida EGB y BUP. No debía funcionar tan mal este sistema de enseñanza cuando ha durado tanto en el tiempo.

   Lo ocurrido con la editorial Anaya y la asignatura de Lengua y Literatura no ocurrió con ninguna otra y consiguió que esta editorial se convirtiese junto con Santillana en las dos más importantes editoriales de libro de texto en España. Siempre mantuvieron una encarnizada batalla por ser la número 1. Con permiso de otras como SM, Edelvives, Vivens Vives, Everest, Bruño (convertido posteriormente en EDB), Miñón, Teide, Algaida (filial de Anaya), Magisterio Español, Akal o Casals.

   Y nuestros padres encantados con estos libros. En una época en  la que los colegios podían cambiar de libros cada año o cuando esto no ocurría eran las editoriales las que con toda la picaresca del mundo ponían en el mercado una nueva edición (simplemente cambiando el  orden de páginas o añadiendo y/o modificando algún tema), estos libros de Anaya eran casi los únicos que se podían "heredar" entre hermanos, tal era la hegemonía de estos libros. Se repetían año tras año como libro de texto en todos los institutos y en casi todos los colegios.

   Y como en Selectividad la asignatura de Lengua Española era obligatoria y puntuaba mucho, aunque fueras de ciencias puras, había que "clavar" lo más posible el inevitable comentario de texto y para facilitar este trance Fernando Lázaro Carreter salió en nuestra ayuda con el libro "Como comentar un texto literario" que muchos de vosotros lo recordaréis porque era recomendado por los profesores.

   Para terminar, algunas editoriales editaron libros de lecturas como anexo al de Lengua : Edelvives con "Lecturas comentadas", Anaya con "Antos"  y Santillana con "Senda", tal vez la que tuvo más exito. Muchas veces se tenían que comprar aunque en todo el curso no se utilizasen en absoluto. 

Publicado en LIBROS DE TEXTO.
Lunes, 13 Noviembre 2017 18:31

BOCATAS DE NUESTRA INFANCIA (PARTE 1).

 

    CHORIZO, NOCILLA, SALCHICHÓN, QUESO CON MEMBRILLO...Y LA DE HAMBRE QUE HAN QUITADO.

 

    ...Porque la merienda era casi la comida más importante del día. Cuando salíamos del cole teníamos que reponer energías. Aún quedaba mucho dia y actividad por delante, había que aprovechar al máximo el tiempo. Entre las 17:30 y las 18:00 millones de bocas infantiles comenzaban a masticar sin parar. Los bocadillos llegaban para salvar nuestra hambre interminable. Unos dias se disfrutaban más que otros dependiendo de lo que tocaba en suerte, escondido en el medio del bocata. 

   Los reyes eran los de embutido: salchichón, chorizo (Revilla por supuesto), mortadela, chopped, jamón serrano, jamón York. Eran muy socorridos. Las madres siempre los tenían de mano porque aportaban muchas proteínas.

   Y un clásico de toda la vida: el queso con membrillo. Muy habitual en las meriendas sesenteras y setenteras fue decayendo con el tiempo. El membrillo de Puente Genil (Córdoba). ¿Os acordáis de aquellos envases de lata con esos dibujos y colores que después se aprovechaban comos costureros o galleteros?, aunque posteriormente ya se vendían al corte en los supermercados o en envases de plástico sin tanto encanto. Para hacerlo más apetecible se crearon membrillos con sabor a ciruela, melocotón, fresa y con esos colores tan llamativos (verdes, rojos, naranjas). Buena mezcla con queso manchego o mejor aún con el gallego queso de tetilla y su deliciosa cremosidad. Y para comodidad los quesitos en porciones que se podían untar en el bocadillo o comerlos directamente. Sobre todo "El Caserio" (de el Caserío me fío nos decía su publicidad) y "la vaca que ríe". Todo un ritual abrir esa caja  redonda y esos triángulos de rico queso.

   Pero tal vez los preferidos por casi todos los chavales eran los derivados del cacao: el chocolate y la nocilla. Al principio los bocatas de chocolate eran algo extraordinario hasta que se fueron popularizando. Negro, con leche (Nestlé extrafino, un gran vaso de  leche en cada tableta) o el chocolate blanco como "Milkibar" también de Nestlé (una bomba de azúcar) que tenía muchos adeptos. Recordaréis chocolates como "La campana" de Elgorriaga, "Dolca" de Nestlé, marcas como Trapa, Zahor, Suchard, Valor, La Perfección.

   Pero la estrella más deslumbrante en los 70 y 80 fue sin duda la crema de cacao para untar y el rey absoluto sin nadie que le hiciese sombra en su reinado fue NOCILLA (que merendilla). Fabricada desde 1967 por la española Starlux (si, la del caldo) con unas campañas de publicidad importantes y constantes a lo largo del  tiempo y presentando este novedoso producto en anuncios de televisión haciendo ver a los padres que su composición era de lo más natural con el eslógan: "leche, cacao, avellanas y azúcar ¡Nocilla!" que se acompañaba una música sencilla y pegadiza que se hizo muy familiar arrasando en la publicidad de  la época: "Estos son los hombres fuertes de Nocilla, fuertes alegres y deportistas, llenos de vida y de energía...". Hasta nuestro querido Epi protagonizó un anuncio de tv con este producto.

   También recordaréis que se prensentaba con 2 sabores: el vaso con etiqueta roja era de crema negra y el de etiqueta azul era mixto, la mitad negro y la mitad blanco. Al final se mezclaban los 2 sabores y quedaba una crema de color castaño igual de sabrosa. Y seguro que en algún rincón de la casa de nuestros padres aún queda algún vaso de nocilla. Nuestras madres ya reciclaban cuando este término aún no estaba de moda. Y como siempre que hay un dominador aparece otro producto que intenta destronar al rey. En este caso fue el Pralín aunque con menos éxito. Y también aquel híbrido llamado Tulicrem.

      ¿Y que decir de los bocatas de mantequilla y margarina?. Fáciles de preparar cuando no había otras cosas. Por supuesto cubiertos de azúcar. Súper sabrosos pero una bomba de dulces grasas saturadas. Imaginaros como acabaríamos si tenemos que comer en la actualidad uno de estos. No importaba, éramos unos expertos en quemar todas las calorías que absorvíamos. Recuerdo la marca Tulipán sobre todo porque creo que todos coincidíamos en que sus anuncios eran de los más odiados, helicóptero incluido. Aquí os dejo el sketch de Martes y 13 parodiando este anuncio de tv: "Julipán en bocadillo". Al margen del éxito de Tulipán otras marcas intentaban también "untar" el mercado: Flora, Arias, Natacha, Artúa, Kraft, Larsa, Central lechera  Asturiana.

 

   Y siguiendo con lácteos otra bomba: los bocadillos de leche condensada "La Lechera". Un auténtico placer para los sentidos, pocas veces estaremos tan cerca del paraíso. Exqusita sobre todo tomándola fría de la nevera (en tubo o en lata). Aunque siempre se escuchaban los quejidos maternos: ¿Pero sólo queda esto?. ¡Pero si ayer estaba casi llena!, seguido de un silencio total...

   Sigamos untando. Cierto éxito aunque no para todos los gustos, tuvo su momento el Paté de Foie Gras. Las marcas más vendidas: la catalana "La piara" con su tapa negra y con su canción "Patés la Piara más buenos que el pan" y la extremeña Apis. Posteriormente los tipos de paté se fueron ampliando (atún, sobrasada...).

   Y como los tipos de merienda y bocatas son casi tan numerosos e interminables como niños en un colegio pronto os dejaré la segunda parte de este artículo. Seguro que encontraréis aquellos bocatas que os faltan... id haciendo memoria.