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Domingo, 14 Enero 2018 20:06

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    DESPUÉS DE 3 AÑOS HEMOS LLEGADO AL CENTENARIO. AHORA IREMOS A POR LOS  ¡200!

Domingo, 14 Enero 2018 18:32

ÉXITOS MUSICALES 1974.

 

   NUMEROS 1 EN ESPAÑA: JUAN BAU, CAMILO SESTO, MOCEDADES, LOS DIABLOS, LAS GRECAS, DEMIS ROUSSOS, ABBA, ROLLING STONES,  SUZY QUATTRO...

 

 

   Una característica del mundo musical de esta época era la variedad del mismo. Se admitían todos los estilos e incluso convivían con igual éxito: latino, canción ligera, canción melódica, rock, flamentco, cantautores. Cualquier tipo de música podía triunfar y convertirse en número 1. Era un mercado muy, muy abierto.

   Intentaré nombrar a casi todos los solistas, grupos y parejas que triunfaron en mayor o menor medida en 1974. Muchas veces las composiciones no pertenecen a este año pero sí alcanzaron su éxito en 1974. En numerosas ocasiones, sobre todo con la música que venía del Reino Unido o de E.E.U.U los éxitos podían tardar entre 1 ó 2 años e incluso en casos concretos algo más en llegar a nuestro pais.

   Con respecto a los solistas/grupos nacionales existía una grandísima variedad y podríamos decir que eran los que "petaban" mayoritariamente las listas de éxitos. Básicamente canciones románticas. En estos años tuvieron su época dorada hasta que avanzando en la década de los 70´s este tipo de música fue perdiendo fuerza ante la "oleada italiana" en la que aunque su temática también podía ser romántica se mezclaba con un ritmo más pop y con unas letras y un mensaje que conectaban más con esa nueva juventud de fiinales de la década (Umberto Tozzi, Gianni Bella, Ricchi e Poveri, Sandro Giacobbe) y el "fenómeno fan" con Pecos, Leif Garrett, Miguel Bosé, Iván, Pedro Marín...

   Las estrellas nacionales que coparon las listas de éxitos en España fueron Juan Bau y su " Estrella de David", Manolo Otero y " Todo el tiempo del mundo", Patxi Andión con " Uno dos y tres", Juan Pardo interpretando " Conversaciones conmigo mismo", el incombustible y asiduo a estas listas, Camilo Sesto con "Ayudadme", Danny Daniel con su mayor éxito " Por el amor de una mujer", Cecilia (triste año este) con "Un ramito de violetas", la encantadora y delicada Jeanette con " Porque te vas" que volvió a tener un segundo éxito en 1976 al incluirla Carlos Saura como música principal de su exitosa película " Criacuervos", Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán editaban su exquisito LP " Señora Azul" que apenas tuvo consiguió ventas al no tener promoción por parte de la discográfica, hasta que años después, a finales de los 70 por el "boca a boca" tanto esta canción como el grupo se convirtió en un icóno para muchos, Mocedades que despúes de su éxito en Eurovisión el año anterior triunfaba en las listas con " Tómame o déjame". Aprovechaba también el tirón de Eurovisión de 1974 Peret con " Canta y sé feliz". Es esta época salir elegido para representar a España en el Festival de Eurovisión aseguraba la venta de miles de discos y a su intérprete una fama que al menos tenía asegurada ese año.

   En un tono más flamenco, sin duda un tipo de música que siempre tenía su hueco en las listas de éxitos en todos los años, aparecían Las Grecas con su gran éxito " Te estoy amando locamente" y su video con el baile más desganado que he visto nunca, Los Chichos y la rumba con su éxito mas arrollador " Ni más ni menos". Cerrando el panorama nacional dos grupos que mucha gente aún confunde y que comenzaron con mucha fuerza a principios de la década y que triunfan este año con 2 cañonazos musicales: Los Diablos con " Acalorado" y Fórmula V y " La fiesta de Blas".

   Aunque eran extranjeros, los cantantes latinos triunfaban en nuestro pais. Unas veces su idioma originario era el castellano y en otros componían en nuestro idioma o bien cantaban una lengua que podíamos entender. Muchos éxitos en esta década provenían de estos músicos. Entre los que más arrasaban año tras año estaba el brasileiro Roberto Carlos, auténtico ídolo de masas en España y Latinoamérica, este año con su canción "La distancia", la italiana Dalida con " Gigi l´amoroso" o el mexicano Vicente Fernández a ritmo de ranchera  con su interminable " Volver".

   Y no se podía entender una lista de éxitos sin las contribuciones extranjeras, mayoritariamente anglosajonas; aprovechando Eurovisión aparece un grupo que arrollará el resto de la década, Abba con " Waterloo", Demis Roussos con su característica voz ronca que poco a poco comenzará a cantar  en español y que en este año triunfa con " Someday, Somewhere", Rolling Stones con "Angie", James Brown con una canción compuesta en 1971, su archiconocida " Sex machine", Suzy Quattro y " 48 crash", Ringo Starr con " Photograph ", George Mac Rae y " Rock me baby", Love Unlimited Orquestra" con " Love´s theme", Mike Olfield que comienza su larga trayectoria con " Tubular Bells", Paul Mc Cartney y " Live a let die", Elton John con " Don´t let the sun go down on me" y finallizando, Paul Anka con " Let mi get to know you·.

   Aunque no está todos los que son ni son todos los que están, básicamente esta selección refleja la música de 1974. Como os decía al principio, lo interesante está en su amplia variedad. Unos siguieron triunfando, otros languidecieron y algunos comenzaban a despuntar en sus carreras musicales pero Todos contribuyeron sin duda a enriquecer la música.

   Como complemento, los festivales lanzaban a nuevas figuras o consolidaban a otros cantantes. En España además del éxito multitudinario de Eurovisión otros festivales competían sin tanto éxito pero con un público fiel: el festival de la OTI y el de Benidorm. En 1974 el ganador del festival de  la OTI (retransmitido a España, Portugal e Iberoamérica) fue emitido desde Acapulco (México) y su ganadora fue la portorriqueña Nydia Caro y " Hoy canto por cantar". El de Benidorm, presentado por una jovencísima Fiorella Faltoyano vió como triunfador a Juan Erasmo Mochi con "un camino hacia el amor". 

 

Lunes, 25 Diciembre 2017 12:14

TURRONES DE NUESTRA INFANCIA.

 

    EL ALMENDRO, 1880, EL LOBO, TURRÓN 25, VIRGINIAS, SUCHARD, ANTÍU XIXONA, LA JIJONENCA, LA FAMA, DELAVIUDA, NOGUEROLES, LACASA, PICÓ, EL ARTESANO...

 

 

    Cuando llegaban las Navidades, en todas las casas españolas era la estrella de la repostería navideña. El postre navideño por excelencia que une a abuelos, hijos y nietos. Acompañados desde siempre con la maravillosa publicidad en tv, con sus maravillosos anuncios, muchos de ellos guardados para siempre en nuestra memoria.

    Pese a ser un producto muy tradicional también supo evolucionar en el tiempo buscando nuevos sabores y propuestas para llegar al mayor número de consumidores. Desde Xixona en Alicante donde se produce la casi totalidad, con el permiso de Cataluña lugar en el que hay también una importante tradición. Hasta mediados de los 70 básicamente se fabricaban y se consumían las 2 variedades clásicas: el turrón duro o de Alicante (con la  variedad de  las  tortas  imperiales) y el blando o de Jijona. A partir de entonces aparecen nuevas tipos que rápidamente consiguen abrir un hueco importante, sobre todo porque a los niños nos chiflaban. Tenemos que dar infinitas gracias a Suchard y su turrón de chocolate porque democratizó esta modalidad y actualmente es tan tradicional como los dos primeros (maravillosa la variedad de trufa).

   Otros también tuvieron su momento aunque no lograron la trascendencia del duro, del blando y el de chocolate. Se trata del turrón de yema, del turrón de coco que actualmente casi no se demanda y del cual  no  somos capaces de entender como pudo durar tantos años en las mesas españolas o el de frutas con el encanto de su masa con sabor a mazapán y sus frutas escarchadas de varios colores y otros como el de praliné, praliné de naranja, turrón al ron con pasas. Y con el tiempo y la preocupación por la salud también los bajos en azúcar y sin azúcar para diabéticos.

   Actualmente la exportación de turrones va viento en popa. Al margen de los mercados más tradicionales e importantes como son los diferentes paises de Hispanoamérica a los que se exporta desde hace muchísimos años, otros países ajenos a esta tradición están demandando cada vez más este maravilloso producto. Hablamos de extremo oriente (Japón) y de países del norte de Europa (Alemania, Gran Bretaña) donde se comienzan a considerar como delicatessen.

    Y quiero recordaros la maravillosa publicidad que acompañaba al turrón. Seguro que recordarés las siguientes anuncios:

   - EL ALMENDRO y su "vuelve a casa vuelve por Navidad".

   - EL LOBO " que gran turrón".

   - ANTÍU XIXONA " queremos turrón, turrón, turrón pero que sea Antíu Xixona".

   - LA JIJONENCA " el nombre sabe a turrón".

   - SUCHARD " en estas Navidades turrón de chocolate, en estas Navidades turrón de Suchard".

   - PICÓ " turrones elaborados con amor".

   - 1880 "el turrón más caro del mundo y usted sabe por qué".

Domingo, 10 Diciembre 2017 20:58

STEVIE WONDER: SI BEBES NO CONDUZCAS.

 

 

   

   Tal vez el anuncio de tv más mítico de la DGT. Estrenado en 1985 rompía con la línea de anuncios "recordatorio" un tanto cansinos. Cambian radicalmente el enfoque buscando que el mensaje llegue a la máxima audiencia y en concreto al público más joven. En la España de estos años multitud de jóvenes nacidos en los 60´s comienzan a obtener el carnet de conducir, la situación económica en nuestro pais comienza a mejorar y el poder adquisitivo crece. Muchos padres pueden comprar a sus hijos tanto motos como coches. Estamos en la época de "La Movida" y las noches ya no son sòlo para dormir. Esto hace que exista por parte de la DGT un objetivo muy claro para concienciar a este colectivo. Contratan a Stevie Wonder (1950 Michigan- EEUU), auténtica estrella musical en ese momento con grandes éxitos en esas fechas como "I Just Called To Say I Love You" (1984). Curiosamente una persona ciega (algunos chascarrillos si que se hicieron) nos recomendará no conducir en caso de que hayamos bebido. Con una canción creada para la ocasión y con una música con mucho ritmo y muy pegadiza, este anunció se convirtió en  un auténtico fenómeno. 

   La DGT se apuntó un gran tanto. Stevie Wonder caía muy simpático a todo el mundo y además se le reconocía su auténtico talento. El anuncio duraba 32 segundos y desde el primero comenzaba la música, con la aparición de Stevie en la parte trasera de un descapotable conducido por un chófer uniformado a través de las calles de Beverly Hills. En ella nos recomendaba "no conducir bebido", finalizando con el archiconocido "recuerda mi canción. Si bebes no conduzzzzcasss". 

   El respeto y la admiración que Stevie generaba entre el público redondeó el éxito sin precedentes de este anuncio de televisión. 

   El parque automovilístico en España comienza a aumentar de manera muy importante desde los años 70 y con ello también el número de víctimas mortales. En 1966 los muertos por accidentes de circulación en carretera ascendieron a cerca de 3.000 personas multiplicándose por 2, hasta cerca de 6.000 fallecidos en 1985 alcanzando el máximo histórico en 1989 con aproximadamente 8.000 víctimas mortales. Era un grave problema, eran numeros demasiado altos. Recordad que el uso del cinturón de seguridad fue obligatorio en 1974 pero sólo en las plazas delanteras y en carretera, no en ciudad. Hasta 1992 no fue obligatorio para todos los ocupantes tanto en ciudad como en carretera.

  Anteriormente al anuncio de Stevie Wonder las campañas de la DGT en televisión estaban orientadas a informar de las normas de circulación y a su cumplimiento tanto a automovilistas como peatones, utilizándose muy a menudo los dibujos animados para conseguir ese efecto pedagógico. De esta época muchas son las campañas orientadas a la seguridad del peatón: "peatón, circule por su izquierda", "el peatón también tiene sus derechos", "utilice el cinturón también en ciudad", "dele tiempo",  "conductor siempre con una copa de menos". Ya en los 80s nos acompañó la ardilla de la DGT, un dibujo animado que nos aconsejaba con su ¡ojo, te lo dice un amigo! y campañas como "el casco es la vida", "la única prenda obligatoria: el casco", "como vas, no", "las vacaciones son para vivir", "el cinturón, por favor". Ya comienzan a aparecer en los anuncios de tv imágenes de accidentes reales con dramatizaciones. En estos años habían aumentado tanto las víctimas que la  DGT cambia el mensaje radicalmente, comenzando a mostrar las consecuencia directa de las imprudencias (alcohol, velocidad alta, despistes...).

   Y Tve también puso su granito de arena en las campañas de seguridad vial. Recordaréis sin duda el programa de Paco Costas "La segunda oportunidad" y la frase "El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra", de ahí el título del programa. Estuvo en antena los años 1978-79 consiguiendo una gran repercusión. Comenzaba con aquella famosa escena en la que un coche chocaba a muy alta  velocidad contra una roca que estaba situada en el medio de la carretera, después esta espectacular escena se ralentizaba con lo que el efecto era incluso mayor. Fueron 24 programas simulando situaciones reales que podían ocurrir conduciendo y como evitar sus efectos negativos: como reaccionar a los reventones de ruedas, si se cruza un animal delante de tu coche, frenar en las curvas, conducir con lluvia, etc. También simulaba situaciones reales de riesgo. Estas situaciones de choques y vuelcos estaban realizadas por Alain Petit, un famoso especialista francés que rodaba habitualmente escenas en el cine. 

   Por suerte, en la actualidad la concienciación de los conductores junto con el "incansable" control de la DGT unidos a las mejores carreteras y a la evolución en la seguridad en los coches ha logrado reducir considerablemente el número de víctimas, pero aún siguen siendo claves las campañas en televisión. Y en este caso  todo tiempo pasado no fue mejor.

 

   ANAYA, SANTILLANA, SM, EDELVIVES...

 

 

 

   Tal vez eran de los libros que menos apetecían leer y estudiar. Lengua y Literatura se considderaba una de las asignaturas importantes junto con Matemáticas, Sociales, Ciencias de la Naturaleza e idiomas desde que se instauró la EGB, el BUP y el COU a principios de los 70´s. Pero un autor fue el indiscutible: Fernando Lázaro Carreter (Zaragoza 1923-2004). Director de la  Real Academia Española, catedrático de Literatura por la Universidad de Salamanca. Si en EGB prácticamente copaba la mayoría de las ventas de libros de texto de Lengua y Literatura, en BUP y COU (con Vicente Tusón como coautor) sencillamente arrasaba. Millones de libros de texto vendió la Editorial Anaya gracias a éste profesor y al baby- boom. Que levante el dedo alguien que no haya estudiado con alguno de sus libros. Si alguien lo ha leventado es que sencillamente ha estudiado esta asignatura a distancia y desde Marte. 

   Se podría decir que los nacidos en los  60 y 70 e incluso los 80 hablamos y escribimos gracias a Lázaro Carreter. Que cada uno saque sus propias conclusiones comparando con la actualidad. Con el transcurrir de los años han ido cambiado las ediciones adaptándose a los tiempos, haciéndose más agradables a la vista, con más color, dibujos e infografías más y fotografías más intuitivas .  Durante casi 30 años nos han acompañado diariamente hasta que el nuevo siglo enterró definitivamente nuestra querida EGB y BUP. No debía funcionar tan mal este sistema de enseñanza cuando ha durado tanto en el tiempo.

   Lo ocurrido con la editorial Anaya y la asignatura de Lengua y Literatura no ocurrió con ninguna otra y consiguió que esta editorial se convirtiese junto con Santillana en las dos más importantes editoriales de libro de texto en España. Siempre mantuvieron una encarnizada batalla por ser la número 1. Con permiso de otras como SM, Edelvives, Vivens Vives, Everest, Bruño (convertido posteriormente en EDB), Miñón, Teide, Algaida (filial de Anaya), Magisterio Español, Akal o Casals.

   Y nuestros padres encantados con estos libros. En una época en  la que los colegios podían cambiar de libros cada año o cuando esto no ocurría eran las editoriales las que con toda la picaresca del mundo ponían en el mercado una nueva edición (simplemente cambiando el  orden de páginas o añadiendo y/o modificando algún tema), estos libros de Anaya eran casi los únicos que se podían "heredar" entre hermanos, tal era la hegemonía de estos libros. Se repetían año tras año como libro de texto en todos los institutos y en casi todos los colegios.

   Y como en Selectividad la asignatura de Lengua Española era obligatoria y puntuaba mucho, aunque fueras de ciencias puras, había que "clavar" lo más posible el inevitable comentario de texto y para facilitar este trance Fernando Lázaro Carreter salió en nuestra ayuda con el libro "Como comentar un texto literario" que muchos de vosotros lo recordaréis porque era recomendado por los profesores.

   Para terminar, algunas editoriales editaron libros de lecturas como anexo al de Lengua : Edelvives con "Lecturas comentadas", Anaya con "Antos"  y Santillana con "Senda", tal vez la que tuvo más exito. Muchas veces se tenían que comprar aunque en todo el curso no se utilizasen en absoluto. 

Lunes, 13 Noviembre 2017 18:31

BOCATAS DE NUESTRA INFANCIA (PARTE 1).

 

    CHORIZO, NOCILLA, SALCHICHÓN, QUESO CON MEMBRILLO...Y LA DE HAMBRE QUE HAN QUITADO.

 

    ...Porque la merienda era casi la comida más importante del día. Cuando salíamos del cole teníamos que reponer energías. Aún quedaba mucho dia y actividad por delante, había que aprovechar al máximo el tiempo. Entre las 17:30 y las 18:00 millones de bocas infantiles comenzaban a masticar sin parar. Los bocadillos llegaban para salvar nuestra hambre interminable. Unos dias se disfrutaban más que otros dependiendo de lo que tocaba en suerte, escondido en el medio del bocata. 

   Los reyes eran los de embutido: salchichón, chorizo (Revilla por supuesto), mortadela, chopped, jamón serrano, jamón York. Eran muy socorridos. Las madres siempre los tenían de mano porque aportaban muchas proteínas.

   Y un clásico de toda la vida: el queso con membrillo. Muy habitual en las meriendas sesenteras y setenteras fue decayendo con el tiempo. El membrillo de Puente Genil (Córdoba). ¿Os acordáis de aquellos envases de lata con esos dibujos y colores que después se aprovechaban comos costureros o galleteros?, aunque posteriormente ya se vendían al corte en los supermercados o en envases de plástico sin tanto encanto. Para hacerlo más apetecible se crearon membrillos con sabor a ciruela, melocotón, fresa y con esos colores tan llamativos (verdes, rojos, naranjas). Buena mezcla con queso manchego o mejor aún con el gallego queso de tetilla y su deliciosa cremosidad. Y para comodidad los quesitos en porciones que se podían untar en el bocadillo o comerlos directamente. Sobre todo "El Caserio" (de el Caserío me fío nos decía su publicidad) y "la vaca que ríe". Todo un ritual abrir esa caja  redonda y esos triángulos de rico queso.

   Pero tal vez los preferidos por casi todos los chavales eran los derivados del cacao: el chocolate y la nocilla. Al principio los bocatas de chocolate eran algo extraordinario hasta que se fueron popularizando. Negro, con leche (Nestlé extrafino, un gran vaso de  leche en cada tableta) o el chocolate blanco como "Milkibar" también de Nestlé (una bomba de azúcar) que tenía muchos adeptos. Recordaréis chocolates como "La campana" de Elgorriaga, "Dolca" de Nestlé, marcas como Trapa, Zahor, Suchard, Valor, La Perfección.

   Pero la estrella más deslumbrante en los 70 y 80 fue sin duda la crema de cacao para untar y el rey absoluto sin nadie que le hiciese sombra en su reinado fue NOCILLA (que merendilla). Fabricada desde 1967 por la española Starlux (si, la del caldo) con unas campañas de publicidad importantes y constantes a lo largo del  tiempo y presentando este novedoso producto en anuncios de televisión haciendo ver a los padres que su composición era de lo más natural con el eslógan: "leche, cacao, avellanas y azúcar ¡Nocilla!" que se acompañaba una música sencilla y pegadiza que se hizo muy familiar arrasando en la publicidad de  la época: "Estos son los hombres fuertes de Nocilla, fuertes alegres y deportistas, llenos de vida y de energía...". Hasta nuestro querido Epi protagonizó un anuncio de tv con este producto.

   También recordaréis que se prensentaba con 2 sabores: el vaso con etiqueta roja era de crema negra y el de etiqueta azul era mixto, la mitad negro y la mitad blanco. Al final se mezclaban los 2 sabores y quedaba una crema de color castaño igual de sabrosa. Y seguro que en algún rincón de la casa de nuestros padres aún queda algún vaso de nocilla. Nuestras madres ya reciclaban cuando este término aún no estaba de moda. Y como siempre que hay un dominador aparece otro producto que intenta destronar al rey. En este caso fue el Pralín aunque con menos éxito. Y también aquel híbrido llamado Tulicrem.

      ¿Y que decir de los bocatas de mantequilla y margarina?. Fáciles de preparar cuando no había otras cosas. Por supuesto cubiertos de azúcar. Súper sabrosos pero una bomba de dulces grasas saturadas. Imaginaros como acabaríamos si tenemos que comer en la actualidad uno de estos. No importaba, éramos unos expertos en quemar todas las calorías que absorvíamos. Recuerdo la marca Tulipán sobre todo porque creo que todos coincidíamos en que sus anuncios eran de los más odiados, helicóptero incluido. Aquí os dejo el sketch de Martes y 13 parodiando este anuncio de tv: "Julipán en bocadillo". Al margen del éxito de Tulipán otras marcas intentaban también "untar" el mercado: Flora, Arias, Natacha, Artúa, Kraft, Larsa, Central lechera  Asturiana.

 

   Y siguiendo con lácteos otra bomba: los bocadillos de leche condensada "La Lechera". Un auténtico placer para los sentidos, pocas veces estaremos tan cerca del paraíso. Exqusita sobre todo tomándola fría de la nevera (en tubo o en lata). Aunque siempre se escuchaban los quejidos maternos: ¿Pero sólo queda esto?. ¡Pero si ayer estaba casi llena!, seguido de un silencio total...

   Sigamos untando. Cierto éxito aunque no para todos los gustos, tuvo su momento el Paté de Foie Gras. Las marcas más vendidas: la catalana "La piara" con su tapa negra y con su canción "Patés la Piara más buenos que el pan" y la extremeña Apis. Posteriormente los tipos de paté se fueron ampliando (atún, sobrasada...).

   Y como los tipos de merienda y bocatas son casi tan numerosos e interminables como niños en un colegio pronto os dejaré la segunda parte de este artículo. Seguro que encontraréis aquellos bocatas que os faltan... id haciendo memoria. 

Viernes, 13 Octubre 2017 20:16

TERRORES INFANTILES: LAS INYECCIONES

 

   Y LA PALABRA MÁS TEMIDA: HOY VIENE EL PRACTICANTE. 

   No sé si los niños de antes éramos más débiles y enclenques que los de ahora. O bien la medicina ha avanzado tanto que no hace falta pincharlos. Supongo que será esto último. Dentro de nuestros terrores infantiles más angustiosos superando a todos los demás (miedo a la oscuridad, a los suspensos, a alguna comida intragable y otros similares) el peor de todos con diferencia era el tener que ofrecer tu trasero a la medicina. 

   Y los que tenemos más años peor. Era cuando no existían la jeringuillas desechables; todo empezaba al llegar el practicante a tu casa con ese maletín tan inquietante. El proceso de preparación era mucho más lento y duraba unos cuantos minutos que parecían eternos. El practicante tenía que hervir previamente con alcohol la jeringuilla y las agujas para esterilizarlas utilizando el propio estuche de metal de estas como base, introducir la aguja con líquido en la ampolla para mezclar con el polvo que había en ella. Otras veces el contenido  de  la ampolla  de cristal era totalmente líquido lo que era mejor ya lo que te iban a introducir en tu cuerpo estaba más diluido. Aunque lo verdaderamente angustioso era escuchar el sonido del cristal de la jeringuilla cuando chocaba con el envase de metal. Claro que aunque te encontrases dentro de casa y a la mayor de las distancias sabías que era irremediable. Siempre lo  era, a  pesar de que te escondieses dentro de un armario, debajo de la cama (este escondite ganaba  por mayoría aplastante). Y que cuando escuchabas "¿Pero dónde se ha metido el niño/a? comenzaba la cuenta atrás. Si tenías hermanos posiblemente se convertirían en chivatos de la más baja calaña revelando  el escondite y si no sólo tardaría un poco más la tortura.

   Y la humillación de tener que bajarte el pantalón o subirte la falda. En ese momento ya estabas a merced del practicante o del familiar que también pinchaba (esto era posiblemente mucho peor). El practicante muchas veces trataba de animarte diciendo que si soplablas todo iba a ser más rápido y te dolería menos. Y tú soplabas. Y notabas el masaje del algodón empapado en alcohol. Y ya no quedaba más tiempo. Y el pinchazo que ya llegaba. Y lo que tardaba en marchar la sensación del pinchazo aunque todo hubiese terminado.

   Y  tú más feliz que una perdiz. Aunque volviese el practicante a tu casa el dia siguiente tu sabías que 24 horas daban mucho de sí. A pesar de que te ocurriese como a Bill Murray en "Atrapado en el tiempo" y repitieses tu "dia de la marmota" hasta que tu médico así lo decidiese, eras capaz de acercarte ya sin miedo al practicante que volvía a la cocina de tu casa a esterilizar la jeringuilla y las agujas por si conseguías una recompensa: un caramelo, piruleta o algunos cromos de la colección que estaba de moda. Y en ese momento sí que tus hermanos se podrían morir de envidia porque el regalo no se iba a compartir bajo ningún concepto. El sufrimiento había sido sólo tuyo.  

   Con el tiempo los practicantes a domicilio fueron desapareciendo, se volvió todo más moderno, aparecieron los ATS y las inyecciones se ponían en los centros de salud o las clínicas. Y se extendieron las jeringuillas desechables con lo que todo es más rápido aunque seguro que a los niños de ahora les sigue pareciendo interminable e igual de terrorífico. 

   Y como la medicina ha avanzado mucho en estas últimas décadas los niños prácticamente ya no se pinchan salvo para hacer algún análisis de sangre o para vacunarse. En esto sin duda todo tiempo pasado fue peor.

   Pero dentro de las inyecciones también había grados y las que se llevaban la palma eran las de penicilina y las de hierro si no recuerdo mal. Esas sí que dolían.

   Y comparable al terror de las inyecciones para algunos niños había algo peor.  ¿Qué podría haber peor?: el supositorio. Personalmente prefería esto último. ¿Y tú?.

 

Miércoles, 04 Octubre 2017 20:22

NUESTRO PRIMER PEGAMENTO.

 

   IMEDIO, UHU, SUPERGEN, LOCTITE...

   Imprescindible al comienzo del curso escolar. El pegamento nunca podía faltar en la compra del material escolar a principios de curso. Desde finales los años 60 y principios de los 70 surgieron con mucha fuerza una serie de pegamentos adaptados al uso escolar que arrinconaron a las colas de pegar y goma arábiga (Pelikan, Ebro...) que se vendían hasta la fecha en las papelerías. 

   Sin duda fueron dos las marcas más extendidas y que prácticamente coparon el mercado. Nos referimos a la clara vencedora, pegamento Imedio y a su inmediato perseguidor, la alemana UHU, la del buho. Imedio era a los pegamentos escolares lo que Bic a los bolígrados, Alpino o Plastidecor a las pinturas de colores, Noris a los lápices, Sam a las libretas o Milan a las gomas de borrar. Imedio era realmente el apellido de Gregorio, un inquieto manchego que tuvo la genial idea de crear un pegamento en plena España de la posguerra (1944). A partir de entonces fue creando una marca y unos productos que se hicieron presentes en la vida de los estudiantes españoles. El pegamento se presentaba en 3 tamaños según las necesidades de cada uno: pequeño, mediano y grande. Aunque creó varias gamas de pegamento (banda roja, banda marrón), el que más éxito tuvo sin lugar a dudas fue el de la banda azul.

   Y apoyando al producto creó una publicidad paralela que se hizo muy conocida y logró mucho éxito durante años. Era el eslogan "¿Se rompió?. ¡¡¡No importa!!!. El remedio: pegamento Imedio, lo que reforzaba el mensaje de pegamento potente. Y sin duda recordaréis los calendarios de bolsillo con esta publicidad. Editados por Heraclio Fournier (el de los naipes). A todo color, con mucho humor y con dibujos en los que incluso se dibujaban situaciones inverosímiles: el portero al que un balonazo destroza el poste de la portería, el esquiador al que se le rompe el esquí en un descenso, el de la torre inclinada de Pisa, el dentista que extrae al paciente la muela que no corresponde, la rueda de la carreta que se rompe, el pirata al que se le quiebra la pata de palo, el señor al que se le ha separado la cabeza del resto del cuerpo...

   Dicen que el pegamento es tóxico pero en aquellos años de mi infancia se le daba a veces otro uso que no era el escolar: se dejaban secar gotas de pegamento y después podía utilizarse como chicle, hay quien lo utilizó a modo de regueron de pólvora para quemarlo o gastar bromas bastante pesadas como dejarlo recién sacado del tubo en la silla del algún compañero... que salvajes fueron los año 70. Y mucho cuidado con que se pegase a la ropa porque era imposible eliminarlo antes de llegar a casa para que tu madre no lo viera.

   Al margen de este tipo de pegamento recuerdo el de color blanco. También se utilizaba para manualidades aunque era menos fuerte que el anterior y tal vez más indicado para preescolar y primeros años de la EGB. Algunos recordaréis la marca Loga o también Imedio. 

   Pero para  un uso más exigente estos pegamentos se quedaban cortos. Para otras manualidades más elaboradas y exigentes en la que utilizábamos cartón, plástico e incluso madera teníamos que trabajar con algo más potente. En estos casos el pegamento de mayor uso y éxito fue el Supergen con tubos más grandes que los escolares. Lo bueno del Supergen es que también podía servir para la chapuzas caseras por lo que era un pegamento que siempre se tenía en casa. Y sin Supergen no fuera suficiente surgió el pegamento que PEGABA TODO literalmente: el Super Glue de Loctite aunque su uso era muy puntual había que tener mucho cuidado por su potencia e inmediatez. La curiosidad infantil era demasiado grande y muchos dedos se quedaron pegados con el consiguiente susto de los padres.

   Ya a principio de los 80 otro tipo de pegamento comenzó a discutir la hegemonía del pegamento líquido. Aparece el stick o pegamento de barra. Al principio llamó mucho la atención porque se parecía a un pintalabios. Pero enseguida se extendió su uso. Funcionaba perfectamente para manualidades no complicadas y con la ventaja añadida de que no se derramaba, no manchaba ni estropeaba la ropa ni cualquier otro objeto con lo que era ideal para su uso por los más pequeños; además su precio era muy asequible para todas las economías. Y quién se llevó el gato al agua fue Pritt que prácticamente copó el mercado a pesar de los intentos de Imedio y su pegamento de barra. La marca que fabricaba Pritt era Henkel, la empresa de detergentes alemana que tan presente estaba en nuestros hogares con productos como Dixan, Persil, Perlan, Tenn, Mistol o Wipp Express.

    Seguro que tenéis muchas anécdotas relacionadas con el pegamento, es que de pequeño el poder de pegar cosas tenía una atracción irresistible.

   

   

Domingo, 03 Septiembre 2017 14:33

PINBALL Y FLIPPERS: JUEGOS DE NUESTRA INFANCIA.

 

   TAMBIÉN LLAMADOS MAQUINITAS, PETACOS, MILLONCETE...

 

 

 

   Para los que hemos nacido en los 60´s los pinballs han ocupado una parte muy importante de nuestro ocio en la edad infantil y en la adolescencia. Eran los auténticos reyes de las salas de juego en la España de los 60´s y 70´s hasta que a fiinales de esta década y principios de los  80´s otro tipo de juegos electrónicos los precursores de las consolas domésticas (Pong;1972, Breakout;1976, Space Invaders;1978, Asteroids;1979, Galaxian;1979, Pac- Man;1980, Missile Command;1980, Donkey Kong;1981) comenzaron a quitar espacio a los pinballs. Ya no fue lo mismo. Ni siquiera los pinballs virtuales que disponemos en  pc, tablet o móvil.

   Aún tengo grabado el sonido de estas máquinas maravillosas; el cloc al conseguir bola o partida extra, el clink clink de los bumper al hacer rebotar a la pesada y gran bola  de acero, sincronizado con esos juegos de luces tan hipnóticos y todo ello unido en una sinfonía de sonidos cuando se jugaba simultáneamente en varias máquinas. Eran auténticas obras de arte con sus tableros de múltiples y sugerenres colores, formas, dibujos y figuras, una delicia para la  vista  y el  oido. Los fabricantes continuamente renovaban su catálogo para atraer nuevo público y se aprovechaban distintos eventos, películas, y deportes de éxito para  ello ("Star Wars", "Indiana Jones", "Star Trek", "Familia Addams", "Canasta 86" por el Mundial celebrado en España).

   Volviendo al juego, me acuerdo de una máquina muy antigua y que no querían jubilar en la sala de juegos en un pueblo recóndito a principios de los 70´s donde 1 partida costaba ¡¡¡ 3 pesetas !!! . Eso si, con 5 pesetas disponías de 2 partidas. Esa máquina no pasaba de los 999 puntos. Anécdotas aparte, a medida que pasaban los años y la inflación hacía sus estragos en la  España post Franco, el precio de la partida fue subiendo y subiendo. (1 duro 1 partida- 10 pesetas 3 partidas, 10 pesetas 1  partida- 25  pesetas 3 partidas). Enseguida se dió el salto a las 25 ptas por partida (ó 5 partidas por 100  pesetas, lo que era un dinero). Como la picaresca es muy tentadora, los fabricantes mantenian el precio de la partida pero pasaron de dar 5 bolas por partida a solamente 3.

 

   Y lo perfecto era conseguir que tus padres fuesen a un restaurante, bar o cafetería en la que hubiese al menos una de estas maravillas. Entonces desarrollábamos otro tipo de arte: el de conseguir monedas sin importar el cómo de tus padres, tios, abuelos, amigos de tus padres (el origen era lo de menos) para lograr el único objetivo fijado en nuestra mente, disfrutar por unos minutos que siempre parecían muy cortos de ese mundo tan especial. Pero había que tener cuidado, algunas de esas máquinas estaban pensadas para que la bola se perdiese instantáneamente y la partida terminase antes de tiempo. Otras eran demasiado "sensibles" al movimiento ocurriendo lo peor que podía pasar en medio de una partida: el odiado y temido "Tilt" o falta. Te quedabas sin palabras o peor, con la máquina bloqueada y sin partida por haber  sido demasiado "pasional" o demasiado "listo" cuando la bola se dirigía irremediablemente hacia su salida. Creo que entonces fue cuando comencé a entender lo de hacer "listas negras".

   Los pinball fueron evolucionando con el  tiempo. Se pasó de los electromecánicos a los que eran totalmente eléctricos (veréis la  diferencia en los contadores de puntos). Durante muchos años el  juego era muy sencillo, con bumpers que repelían la bola y cuyo contacto sumaba puntos y poco más. Poco a poco se fueron incorporando novedades para hacer más atractivo el juego:  zonas con imanes en el  tablero (cuando la bola de metal pasaba por esa zona su trayectoria la hacía ser muy imprevisible), bonus para acumular puntos, dianas que se tenían que abatir en su totalidad para conseguir bola o partida extra, pasadizos metálicos, dobles flippers, en ocasiones algunas máquinas añadían una o varias bolas que salían simultáneamente con la que estabas jugando lo que provocaba un momento de máximo stress evitando que se colasen e intentado hacer el máximo número de puntos, agujeros en los que tenías que introducir la bola y donde tenías que tener cuidado porque esta era expulsada con inusual  fuerza, los pasillos laterales a los lados de los flippers donde en algunas máquinas en momentos determinados se levantaba un tope que evitaba que se perdiera  la  bola (en otras había un tope de forma circular en el centro de los  flipper que cumplía la misma función. También se fueron mejorando aspectos del  juego ya existentes: los flippers o paletas que al principio eran cortos se fueron alargando con lo que se conseguía mayor control y potencia.

   Y cuando ya se acercaba irremediablemente el "The End" después de haber conseguido bolas extras (o no), partidas extras por puntuación (o no), cuando ya sabías que sería tu última partida  porque el  bolsillo estaba vacío siempre te quedaba la última y remota posibilidad: lo  que llamábamos "la lotería"; que te coincidiesen las decenas o centenas de tu puntuación final con la que la máquina ponía siempre  al final  de cada partida. Podía ser  el momento mágico del dia si tenías esa suerte. Lo inesperado era  siempre lo más valorado.

   Los principales fabricantes y las patentes siempre fueron generalmente norteamericanas. Incluso muchas de las fábricas japonesas de pinball estaban participadas por empresas de E.E.U.U (Sega). En España durante los años 60 y 70 la importación de este  tipo de recreativas estuvo muy limitada por lo que se crearon industrias con capital español y acuerdos de licencias para fabricar aquí. En muchos se llimitaban a copiar las máquinas originales pero en otros casos se adaptaban y modificaban e incluso en los años 70 fábricas como la mítica Petaco crearon nuevos modelos que inclluso se exportaron de manera  masiva a Europa y a Hispanoamérica. También recordaréis marcas españolas como Maresa, Inder, Playmatic, Hispamatic, Recel, Segasa (participada por la  japonesa Sega).

   Y para conformarnos, mucho antes de que aparecieran los pc y las consolas domésticas tambien los chicos de nuestra generación podíamos jugar en casa al pinball. Os acordaréis del juego del Milloncete Pirata de la mítica fábrica de juguetes Airgam (la de los Airgam Boys, Serpentín). Era un pinball muy sencillo totalmente mecánico: no tenía lanzador de bolas y los retornos de los flipper eran goma elástica. Totamente irrompible. Se utilizaban canicas como bolas que había que introducir en los distintos agujeros consiguiendo diferente puntuación. Poco después y más sofisticado, la fábrica de juguetes Rima saca al mercado su flipper eléctrico en la primera  mitad los  70´s: tenía lanzador de bolas, los bumpers cuando repelían la bola de acero emitían sonido y luces. La puntuación era automática por medio de una flecha o aguja que se iba moviendo a medida que se conseguían puntos. El pinball estaba  alimentado  por pilas. Una imitación muy lograda y súper divertida.

 

   Si os interesa ampliar información os facilito los siguientes enlaces:    

   http://www.tecnopinball.org/

   http://www.petacos.com/

 

Lunes, 28 Agosto 2017 22:31

EUROVISION 1978.

 

   GANA ISRAEL CON LA CANCIÓN "A-BA-NI-BI". ESPAÑA QUEDA EN 9ª POSICIÓN REPRESENTADA POR JOSÉ VÉLEZ  Y "BAILEMOS UN VALS".

 

   Izhar Cohen y el grupo Alphabeta consiguen ganar con autoridad la edición XXIII del  Festival de la canción de Eurovisión celebrado en Paris. Y tu madre preguntando "Hijo, ¿pero Israel es de Europa?". Otra vez triunfa una melodía con ritmo y musica pegadiza. Y como siempre, la canción ganadora  (consiguió 157 puntos) se convirtió en un éxito en toda Europa ese año. En segunda posición quedó Jean Vaileé representando a Bélgica (125 puntos), siendo el 3º puesto para Francia con Joél Prévost (119 puntos). 

 

 

   Nuestro representante, el  canario José Vélez (26 años) junto con su interminable sonrisa logró un honroso 9º puesto y 65 puntos del jurado con una canción pegadiza y cantada de manera brillante pero otra vez no supimos interpretar  las tendencias musicales de este festival. La canción fue compuesta por los componentes del Dúo Dinámico: Manuel de la  Calva y Ramón Arcusa. Además este último también dirigió de la orquesta. José Vélez ya era en 1978 un cantante consolidado y que había conseguido grandes éxitos en España e Hispanoamérica ("Vino griego", 1974 y "Romántica", 1976). Al contrario que lo sucedido a otros cantantes, este festival no supuso el fin de su carrera y siguió cosechando éxitos hasta que la llamada "música ligera"  fue poco a poco languideciendo.

 

 

   El jurado español estuvo presidido por el periodista Miguel Ángel Gozalo y Matias Prats (incombustible) fue el presentador. Los miembros del mismo y siguiendo la tradición de que la composición del jurado fuese lo más variada posible, estaba integrado por personas con profesiones y ocupaciones variadas: estudiante, aparejador, ama de casa, médico, peluquero, trabajador de taller mecánico, humorista, cartero. El  rostro más popular de este jurado era el de la actriz Bárbara Rey.

   Los 65 puntos conseguidos por España fueron votados por Dinamarca (12 puntos), Suiza (8 puntos), Austria, Finlandia y Turquía (7 puntos), Grecia e Israel (6 puntos), Holanda y Mónaco (4 puntos) y  finalmente Luxemburgo y Bélgica (2 puntos).  Los farolillos rojos fueron Noruega (nadie le votó) y Turquía y Finlandia con 2 puntos respectivamente.

 

 

   Curiosidades: Izhar Cohen volvió a representar a Israel en 1985 con la canción "Olé, Olé" consiguiendo el 5º puesto. Solamente 3 paises han conseguido repetir en ediciones consecutivas  ganar el  Festival. Han sido España (1968-69), Luxemburgo (1972-73), Irlanda en 3 ocasiones seguidas (1992-93-94) e Israel (1978-79) que volverá a ganar el siguiente año con la canción "Hallelujah" en dura pugna con nuestra Betty Missiego. En 1.998 "El chaval de la  peca" hizo una versión de A-BA-NI-BI.

   Además de Izhar Cohen representando a Israel, el otro gran éxito no fue ni Bélgica ni Francia como segundos y terceros, lo que era habitual, si no las representantes de Luxemburgo que consiguieron el 7º puesto en este Festival con 73 puntos: el  dúo español Baccara con la canción "Parlez vous français". Seguro que os suena. Tan grande había sido el éxito a nivel internacional de su canción "Yes Sir, I can Boogie" (1977), auténtico número 1 ese año en  las listas de ventas de Reino Unido, Suecia, Japón, Israel, Bélgica, Hong Kong, Suiza, Holanda y Alemania, triunfando también en paises como Rusia y Francia. En ese mismo año también salió a la venta su otro gran éxito internacional: "Sorry, I´m a Lady".

 

 

   Estábamos en el punto álgido de la "música disco" y eso se traducía en que a nivel internacional triunfaban en 1978 grupos y solistas como Boney M, Donna Summer, Gloria Gaynor, Village People, Bee Gees junto a otros como Rod Stewart, Rolling Stones o Albert Hammond y las bandas sonoras de las películas "Superman" y "Grease". A nivel doméstico los más vendidos eran Miguel Bosé, Pecos, Gonzalo y grupos como Tequila y Mocedades. Cerrando la lista,  la invasión italiana que durará hasta finales 70s y principios de los 80s: Sandro Giacobe, Umberto Tozzi, Paolo Salvatore, Rafaela Carrá.

 

 

   Y como siempre os dejo la letra de "Bailemos un vals" con su estribillo en francés, seguro que os traerá recuerdos infinitos:

    Oh... Michele, ¿dónde estás? Yo no sé si tú recordarás 

El verano que juntos pasamos los dos y que nunca podré yo olvidar 

   Oh... Michele, te perdí, nunca más he sabido de ti 
Sólo espero que un día regreses a mi y de nuevo te pueda pedir... 

   Voulez-vous danser avec moi? ¿Quieres que bailemos un vals? 
Na na na na nay na na na... na na na na nay na na na... 

    Bailemos un vals...

   

   

 

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